No te pierdas uno de los momentos más típicos de la temporada, que marca irremediablemente el final de la antigua campaña y el comienzo de la nueva.
El día de la remontada para los Lakers acabó siendo en del fiestón en Detroit. Los Pistons son los nuevos y justos campeones de la NBA.
Con el agua al cuello y dependiendo de un milagro andan los Lakers después de los dos primeros partidos en Detroit.
La vuelta a la tortilla. Un dicho muy típico para hablar de estas finales de la NBA que a los Pistons le ha dado por poner patas arriba.
Con los Lakers contra las cuerdas y despidiéndose formalmente del anillo tuvo que aparecer KobeBryant para dar a los suyos una vida extra.
La primera en la frente. Los Pistons saltaron la banca con una primera victoria en LA que se pagará bien cara en las apuestas.
En otro feo partido, sin canastas y con muchos golpes nos salvan las ganas de Rip Hamilton y unas cuantas acciones de Jermaine O'Neal.
De nuevo, el Staples Center volvió a vivir una gran noche da basket. De muchos kilates, de oro y púrpura, aunque no sin sufrimiento.
Excelente puesta en escena de los Pistons para rescatar la serie en un momento apurado y tras despertar del golpe que supuso caer en el cuarto partido.