Cinco es el número de la noche. Obviando rimas muy de moda en este año que empezamos, cinco fueron los partidazos de la última madrugada y 55 fueron los puntos con los que Jermaine O'Neal nos dijo que está de vuelta. Ganaron sus Pacers a Milwaukee de la misma manera que los Suns a Minnesota, anotando, anotando y anotando. Fueron los que más alto llevaron su marcador, pero no los únicos que se dieron el atracón de puntos, pues todos los que ganaron llegaron a las tres cifras.
5 de enero. plus.es por José Ajero
Si por David Stern hubiera sido, esta noche nunca debería haber existido, ni este artículo debería haberse producido. El comisionado tenía entre ceja y ceja hacer cumplir las sanciones que se derivaban de la pelea en la grada, pero un árbitro y posteriormente un juez decidieron que de los 25 partidos de sanción había que descontar 10.
Por ello, es que a estas alturas podemos estar celebrando la cuarta victoria seguida de los Pacers con 55 puntos, nada más y nada menos, de Jermaine O'Neal, uno de los agresores más rápidos y contundentes de la refriega.
Se los hizo a los Bucks, para confirmarnos que el año nuevo trae bajo el brazo la resurrección de los de Indiana. Los dos '5' anduvieron acompasados de dos '1' en el rebote, para completar una actuación necesaria para la victoria. Y es que los 55 puntos no fueron para nada el típico exceso del jugador con confianza que se tira hasta las botas, que va.
Fue algo básico para poder decir que los suyos ganaron a unos Bucks con bastante mejor cara que hace un par de meses. Cinco de los de Milwaukee anotaron en dobles figuras.
Bowen le gana a Kobe... ¡en puntos!
Si llaman la atención los 55 de Jermaine por el exceso, lo hacen también por la ausencia los 17 de Kobe Bryant. Le tuvo que sentar como una patada en las mismísimas perder contra Shaq en el Staples, el día de navidad, pero seguro que tampoco le hizo gracia la retahíla de titulares que le comparan y ridiculizan con Bruce Bowen.
Por primera vez en su larga historia de duelos, el de San Antonio pegó y anotó más que el angelino. Como lo leen. Se fue a los 24 puntos, a la vez que dejó a Kobe en los mencionados 17, después de haber tenido tres noches consecutivas por encima de los 40.
Puestos a buscar alguna excusa rápida, lo suyo es liberar de carga a Bryant por lo extraño de un partido en el que los Spurs se fueron a 15 triples, tantos que dejaron a Tim Duncan en una docena de puntos tan solo.
Garnett enchufado al cabreo
Kobe tuvo que acabar la noche ante los Spurs de un modo parecido a Kevin Garnett ante los Suns. Sus 47 puntos y 17 rebotes no le sirvieron para nada más que para aumentar un grado de frustración que continúa en el año nuevo.
Sus Wolves fueron capaces de echarle el guante a los Suns, y salvo los primeros compases del partido en el que se enfrascaron en un intercambio de canastas, fueron por detrás aguantando como podían la que estaba cayendo. Claro está, acabaron buscando pelea y firmando su séptima derrota en 10 partidos.
Lo de los Suns ya es demasiado fuerte. Desde que el pasado 6 de diciembre besasen la lona con los propios TWolves han jugado 15 partidos de los que han perdido sólo uno y contra los Spurs. Vuelven locos al más pintado, con sus carreras, sus triples, sus mates... Anoche no fue menos, y si KG se fue a los 47 puntos; Stoudemire hizo 34 tantos; Marion, 28 y Nash se quedó en tan 'sólo' 20 y 16 asistencias.
9 años después, los Kings tumban la puerta del Madison
No es muy comprensible y lógico tratar de explicar como los años más brillantes de los Kings, parejos a los más tristes de los Knicks, no han sido capaces de producir una sola victoria de los de Sacramento en la Gran Manzana.
Ha tenido que llegar precisamente este año, el que más coartada tenían los de Rick Adelman para explicar una probable derrota. Y es que entre que no son los que eran; las lesiones y la mejor pinta de los Knicks era más comprensible. Sin embargo, con lo que no contaba nadie era con la eclosión de un tipo como Maurice Evans, al que vimos por aquí la pasada campaña, hinchándose a meter puntos con un físico espectacular y una camiseta verde de la Benetton.
El día en que se hizo público que Bobby Jackson, el alma y único recurso fiable del equipo desde el banco, se perderá lo que queda de campaña, Evans apareció para anotar 16 puntos y dar el equilibrio suficiente al marcador cuando los titulares no andaban en cancha.
Sus 16, unidos a los 22 de Webber y a los 21 de Stojakovic ayudaron para hacer más grande aún la sensación de montaña rusa que viven jugadores y seguidores de los Knicks, incapaces de establecer un rumbo fijo en su evolución, pese a ser los líderes de la división Atlántica.
Washington gana por banquillo la batalla exterior
Casi nada lo que se dio cita en el MCI de la capital de los States. Dos de los mejores juegos exteriores por nombres y rendimiento se encontraban cara a cara, en una batalla que se presumía espectacular y lo fue.
Por un lado, Hughes, Arenas y Jamison. Por el otro, Kidd, Carter y Jefferson, dos tríos de excepción que nos deleitaron superando en ambos casos los 60 puntos, los 20 rebotes y las 10 asistencias. Dada la paridad, el empate técnico se deshizo gracias a la aparición en escena del banco de los capitalinos, que tumbó por 31 a 12 a los de New Jersey.
También, tuvo mucho que ver el acierto desde la línea de tres puntos, yéndose los Wizs por encima del 50% con 14 'bingos'. Larry Hughes con 33 puntos le ganó también la partida a Carter con 31.
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