Llevaban ya 14 partidos los de Miami sin saber lo que era besar la lona. Pero la racha más antigua de las que se mantenían tocó anoche a su fin inesperadamente. Fueron los Sonics los que voltearon el estado de las cosas, desafiando a propios y extraños con la fiabilidad de sus lanzamientos y la extraña solidez de su pintura. Algunas rachas caen y otras se mantienen, como la de Denver y su abono a la derrota o la de Detroit con su despertar tardío.
4 de enero. plus.es
Se están dedicando los equipos más en forma esta temporada a darse reveses de impresión. Lo vimos, por ejemplo, con los Spurs y los Suns y una semanita después vemos como otro de los gallitos se da el gustazo de presentarse en la cancha del equipo más en forma y pararle los pies. Unos pies que llevaban 14 victorias seguidas.
Seattle ganó su sexto partido fuera de casa del tirón en la casa de Shaquille O'Neal, en Miami. Los Sonics acabaron con la que ha sido racha más larga de victorias en lo que va de campeonato, con su facilidad para doblegar a cualquiera cuando los tiros entran por el aro.
Ray Allen se fue a los 35 puntos, con Rashard Lewis de escudero con 17 puntos y 13 rebotes. Tampoco anduvieron nada mal, por aquello del equilibrio, la aportación de Danny Fortson y sus 15 tantos y 10 rechaces.
Pese a los números de Seattle, se puede decir que perdieron más el partido los Heat que lo ganaron ellos. Y es que con poco más que cuatro décimas de segundo por jugar, Eddie Jones desperdició la oportunidad de mandar el partido a la prórroga tras errar dos de los tres tiros libres que sacó de una falta.
Shaq acabó con estruendosa marca de 25 puntos, 14 rebotes y 7 tapones; Dwyane Wade se fue a los 28 puntos, pero fueron incapaces de llevar más allá de 14 la mayor racha de partidos ganados de los Heat en la historia de la franquicia.
Rachas que van, rachas que vienen
El tropiezo de Miami es aclamado en la distancia por los Pistons. Los de Detroit se han enganchado a la dinámica de la pasada temporada y ya ganan por aburrimiento a los rivales.
Anoche, sacaron su quinta victoria en seis partidos de una cancha complicada como Chicago. Los Pistons secaron a los jóvenes Bulls con una incómoda defensa que les dejó en un 34% de tiros de campo, y un triste 11 de 40 en la segunda mitad. Los 28 puntos de Rip Hamilton valieron, al final más, que los 27 de Ben Gordon.
Tristemente, todas las rachas no son positivas. Lo saben bien en Denver donde ni la llegada de Michael Cooper está haciendo que los Nuggets saquen la cabeza del hoyo. Cayeron con los Clippers, motivo de preocupación antaño, pero ahora algo más que factible.
Desde que perdieron con los Grizz, los angelinos no han perdido y sólo por cuarta vez en los últimos 21 años pueden presumir de estar en equilibrio de victorias y derrotas. Y eso, que están sin sus dos bases titulares -Shaun Livingston y Marko Jaric- y el mando de los partidos recae en uno de los más clásicos terceros bases de la competición: Rick Brunson.
Un triple suyo deshizo las ganas de los Nugs por disputar el partido. Los 18 puntos y 8 rebotes de Brunson, unidos a los 33 y 11 de Maggette fueron la clave para triunfar en las Montañas Rocosas.
Iverson se gusta de naranja en Golden State
'Nats', abreviatura de 'Nationals', era la leyenda que los Sixers llevaban en la camiseta en su visita a la bahía de Oakland. Vestían de naranja, olvidando el negro típico o el azul ocasional de la equipación contemporánea, y eso motivó a Iverson que se vio bien con la nueva camiseta, rescatada para una de esas 'noches clásicas'.
Con 29 puntos, no fue al único al que le gustó, pues se unieron a su parecer Andre Iguodala y Kenny Thomas con 19 tantos cada uno. La unión de los tres propició la victoria de los Sixers en el placentero viaje alrededor de los States que se están pegando. Ya han ganado cuatro de los seis que han disputado y aún les quedan dos.
Si a los Sixers les ha ido bien con la llegada de Jim O'Brien, al menos ahora ya parecen tener mejor cara, también mejoran los ex del técnico, los Celtics. Y es que continúan su lavado de imagen con una nueva victoria, esta vez obligada ante los Hornets.
Les costó un poco, bien es cierto, pero cuentan con la coartada de un obstáculo para nada previsto: la lesión de Gary Payton. Esto no entraba en los planes y mucho menos después de que llevase del tirón 305 partidos sin parar, pero un problema en un gemelo ha podido con su racha.
Pese a la baja, Paul Pierce hizo las veces de base y se destapó con el cuarto triple doble de su carrera, con 19 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias.
La jornada se completó con otros dos partidos del Este, la victoria de los Cavs ante Charlotte, con 26 puntos de LeBron James y la máscara que debe llevar por culpa del codazo que recibió de Dikembe Mutombo. También ganaron los Raptors, endosando a los Magic su cuarta derrota seguida.
![]()
- Copyright © Sogecable, S.A. 2000 - 2005. Todos los derechos reservados. -