Otra madrugada de datos y detalles a tener en cuenta. Podríamos hablar del patinazo de los Spurs en Sacramento; el amago de despegue de una vez por todas de los campeones o de los 123 puntos de los Mavs, pero no. Hay que obviar los logros colectivos, para centrarnos en los personales. Amare Stoudamire sigue su desmesurado crecimiento con 50 puntos en la victoria de sus Suns ante los Blazers. Unos pocos menos anotó Kobe Bryant, 40, pero con la salvedad de hacerlo por tercera noche consecutiva y para aguar el regreso de Michael Cooper a LA, pero esta vez como enemigo.
3 de enero. plus.es
Dice que no estaba pensando ni mucho menos en ello, pero que al final, con la gente animándole ya le apeteció. Los 50 puntos que firmó el bueno de Amare Stoudemire son otra gran puesta en escena de la temporada de los Suns.
Ya nada de lo que pase en el desierto de Arizona nos sorprende. Todo entra dentro del saco, ya sea que sus jugadores acumulen semana tras semana, mes tras mes, distinciones o actuaciones estelares. Por ello, la última, los 50 de Amare, son otra cosa más en una temporada de historia.
Lo bueno es que para irse a tal cifra, este tipo de 22 añitos que a algunos compañeros recordó a Wilt Chamberlain, necesitó 27 intentos de los que convirtió 20. Para los que crean que este aspirante a mvp de la temporada volvió a vivir de su fortaleza, él mismo se encargó de remarcar que las cestas que más le gustaron vinieron de sus movimientos de pies y de los toques de ingenio. Lo que el quiera... fue su noche.
Y eso que la de Kobe tampoco estuvo nada mal. Le importó poco que el jefe del rival fuera uno de los ídolos de sus fans y que el mejor del rival, Melo Anthony, se fuera a los 28 tantos en un intento de redención.
Michael Cooper, con cinco anillos a sus espaldas como Laker, dos como entrenador de las Sparks, anduvo 12 años por el Forum de Inglewood recibiendo uno de los gritos más populares de la historia de la NBA: 'Coop, Coop, Coop'... Éste era el modo con que la grada le agradecía su intensidad defensiva y sus triples.
Sin embargo, poca colaboración encontró en este viaje que suponía su segundo partido como técnico y el primero en contra de sus Lakers. Sobre todo, se mostró poco hospitalario Kobe con sus 44 puntos, en el tercer partido consecutivo por encima de las cuatro decenas, tras hacerle 42 a Miami y 48 a Toronto.
Sacto por fin gana a un 'pez gordo'
Sigue empeñado Sacramento en no dejar que se le coja el truco esta temporada. Tan rápido nos convence de que no está para guerra mayores, que se destapa con una actuación de aúpa que le pone en el mapa. Dentro de esta categoría, se encuadraría la última victoria ante los Spurs.
No sólo evitaron perder en su cancha por tercera noche consecutiva, sino que tumbaron por primera vez desde finales de noviembre a un equipo con más victorias que derrotas. Ayudó el tino de Webber -14 puntos, 13 rebotes y 7 asistencias- y de Pedja Stojakovic -28 tantos, con 6 triples-.
Desde luego, tampoco fue el mejor día de los de Greg Popovich. Los 18 puntos de Manu Ginobili fueron lo más destacado para ellos, eso sí, con brocón incluido que el argentino se llevó de su técnico. Los Spurs dejaron en cinco su racha de victorias consecutivas.
Jugones con y sin premio
Andan los Wizards dejando con la boca abierta a más de uno. Amparados en una acumulación de talento maduro tras años de deambular, los de Washington maravillan al Este con su juego.
Detrás de él, se encuentra el ideólogo de los Nets fascinantes de hace un par de años, Eddie Jordan, el tipo del que decían mantener en la sombra el nombre de Byron Scott. Pues el bueno de Jordan se llevó anoche la sorpresa agradable de otro quebradero de cabeza.
Juanito Dixon se unió a su nómina de jugones al hacerle 15 puntos en el último cuarto y resolverle el partido. Una reacción que viene después de no haber sido utilizado en más de 33 en los últimos cinco partidos.
Peor surte tuvo Allen Iverson. Pese a que juega y tira todo lo que puede, 'The Answer' no logró que sus 35 puntos salvaran a los suyos de la derrota en LA. La verdad es que el tema no es fácil de explicar, pues los Clips no dieron pie con bola en ataque, perdiendo 28 balones y desde el banco, pues ninguno de sus reservas anotó en juego.
La jornada se despidió con los Pistons dando motivos para la esperanza a sus fans. Tras la charla y cabreo de Larry Brown, los de Detroit respondieron positivamente al desafío de su técnico con uno de sus mejores partidos de la temporada ante Boston.
El que más en serio se lo tomó fue Sheed Wallace, autor de 23 puntos y 12 rebotes, pero como a Brown le gusta, fue una cuestión de puesta en escena común. Los suyos se fueron a las 27 asistencias y 8 tapones como contestación a la falta de intensidad y egoísmo de los suyos en los días anteriores. Por cierto, fue su cuarta victoria en cinco intentos.
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