Nunca fue más cierto que los árboles no dejan ver el bosque.
A ras de tierra, la vista apenas alcanza una docena de metros. Más allá,
un intrincado nudo de plantas, ramas y árboles, un inquietante silencio
plagado de ruidos, movimientos y estridencias. Un calor sofocante, una penetrante
humedad y la angustia del ahogo. Es la Selva del Amazonas, es la fuerza de la
vida.
CNN+. Bajo la dirección del prestigioso naturista Luis Miguel
Domínguez dos equipos de rodaje han permanecido seis meses en la
selva amazónica para realizar la serie documental de trece capítulos
"Amazonía, última llamada". La serie combina
aventura, investigación y espíritu periodístico. El trabajo
pone de manifiesto la riqueza existente en el Amazonas y la necesidad de su
preservación.
La selva del Amazonas presenta una gran variedad de fauna, flora y yacimientos
minerales. Todos estos componentes son de gran importancia para el equilibrio,
tanto climático como ecológico. La Amazonía genera el 70
% del oxígeno de la Tierra. En Brasil se encuentra el 40 % de las
aves clasificadas del mundo. Además, el cauce del río Amazonas
supone el 20 % del agua dulce de todo el mundo.
Cuando el Amazonas desemboca en el océano con sus millones de toneladas
de agua y residuos, se produce un choque conocido por los lugareños como
Pororoca. En los momentos más temperamentales, en el encuentro se pueden
producir olas enormes y perturbaciones que afectan a una gran parte del inmenso
delta.
En medio del silencio de las noches amazónicas, el rumor del río
tampoco se puede escuchar. Algunas veces, sin embargo, la masa de agua se alumbra
con lejanos relámpagos que ponen a descubierto a siluetas de barcos y
casas pertenecientes a tres países: Colombia, Perú y Brasil, cuya
existencia transcurre en medio de una fluvialidad desencadenada.
A veces arrecian lluvias, que se pueden ver cuando se aproximan como si fueran
una pared neblinosa. Pero se necesita una tormenta demasiado fuerte para alterar
ese río, capaz de mover islas enteras en una noche, de subir su nivel
más de 10 metros en pocas semanas.
Son muchas culturas existentes en la selva amazónica. Muchas de ellas
no tienen contacto con la civilización. Están escondidas del resto
del mundo. Hay un tipo de turismo llamado Ecoturismo que consiste en
vivir unos días con ellos y aprender de su cultura. Hay lugares en la
selva donde la lluvia es permanente durante todo el año. En este vasto
terreno se puede encontrar un mundo entero, pero un mundo separado del que vivimos
todo el tiempo.